Cuando hablamos de fármacos y del concepto de interacción, es decir, cuando se produce una reacción o un cambio en la forma en la que un medicamento actúa en el cuerpo, lo habitual es pensar en el alcohol. No obstante, la realidad es que esas interacciones también se producen con otros medicamentos, con suplementos e
Cuando hablamos de fármacos y del concepto de interacción, es decir, cuando se produce una reacción o un cambio en la forma en la que un medicamento actúa en el cuerpo, lo habitual es pensar en el alcohol. No obstante, la realidad es que esas interacciones también se producen con otros medicamentos, con suplementos e incluso con alimentos.
Puede que no estés muy al tanto, pero lo cierto es que algunos de los alimentos más consumidos en España interactúan con varios de los medicamentos más consumidos por lo que conviene conocer cuáles son los riesgos a los que nos enfrentamos.
“Si tomas medicamentos, debes tener cuidado con ciertos alimentos. Aunque estos alimentos son saludables y tienen efectos beneficiosos para tu salud, pueden interactuar con los medicamentos y afectarte de manera negativa. ¡Nunca está de más consultar con tu médico antes de incluirlos en tu dieta!”, asegura el cardiólogo Aurelio Rojas.
1. Medicamentos para la presión arterial
“Algunos medicamentos para la presión arterial, tienen la función de aumentar el nivel de potasio. Alimentos como patatas, plátanos, espinacas, atún, remolacha y coles de Bruselas, al ser ricos en potasio, pueden causar un exceso de este mineral en tu organismo. Te recomiendo que limites su consumo”.
2. Medicamentos contra el dolor
“Los medicamentos contra el dolor como el Ibuprofeno no se deben de mezclar con bebidas con gas porque esto aumenta la concentración del medicamento en tu sangre y puede afectar gravemente tus riñones y tu corazón”.
3. Antibióticos
“Leche y yogur pueden dificultar la absorción de antibióticos. Si tomas antibióticos, espera 2 horas antes de consumir lácteos”.
4. Medicamentos para el colesterol
“Los cítricos (naranja, limón, pomelo) pueden alterar los efectos de los medicamentos para el reducir colesterol. Esto puede causar un exceso del fármaco en la sangre y dañarte el hígado o los músculos”.






